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ANDES CENTRALES DEL PERÚ

Por: MD. OMD Augusto V. Ramírez, docente de la maestría en Toxicología Ocupacional, Universidad Científica del Sur.


Las hidroeléctricas: el legado de la minería

La minería moderna en los Andes Centrales data de la segunda mitad del siglo XIX, desde entonces llevó a cabo una inagotable y provechosa labor en su entorno. Su transcurrir ha dejado frutos tangibles en el desarrollo social, aunque desde finales del milenio fuesen opacados por la nueva doctrina social dogmática del ambientalismo aparecida a consecuencia de la verificación de perjuicios no advertidos durante la etapa productiva del siglo XX que la ciencia y la tecnología de entonces no previeron y, por tanto, no conjeturaron remedio a lo que podría suceder. Aparte de esta contingencia, somos testigos del progreso alcanzado por las comunidades contiguas a sus zonas de influencia. Una dimensión de ese desarrollo es el legado de las hidroeléctricas que a la sazón son testimonios válidos en los Andes peruanos.

Para construir una central hidroeléctrica es condición sinequanon que concurra, una fuente de agua, un desnivel geográfico y la tecnología suficiente para producir y acarrear la energía. La fuente de agua generalmente es un río, pero también puede ser un lago, una o varias cochas grandes. Veamos cuáles son los ríos de Junín que sirvieron, y sirven, de base para el levantamiento y marcha de las hidroeléctricas en esta zona minera.

Los ríos de Junín

Indudablemente los ríos de Junín fueron las piedras fundamentales para el surgimiento del sistema de hidroeléctricas que la Cerro de Pasco Mining desarrolló, y aún de otras que el tiempo puso en evidencia. Aquí una descripción breve de los dos grandes ríos juninos:

El Mantaro

Es el río característico de Junín, en su curso intermedio configura un gran eje matriz hídrico y además por su caudal plasma allí un amplio y hermoso valle agrícola. En su largo trayecto, el Mantaro va recibiendo muchos afluentes: nace en el lago Chinchaycocha y recorre de norte a sur el territorio de la región drenando a su paso las vastas cordilleras que atraviesa. En la demarcación geográfica actual recorre los departamentos de Pasco, Junín, Huancavelica y Ayacucho. A su vera se asientan las ciudades más importantes de la zona central: Huancayo, Jauja y La Oroya, entre otras.

Sus principales tributarios están ubicados en la provincia de Yauli-Oroya, tales como los ríos Carhuacayán, Corpacancha, Pucayacu, Yauli y el Huari o Huayhuay además de cinco microcuencas como la de Andaychagua, que lo alcanzan en lo alto del valle. Las aguas del Mantaro son por demás generosas pues sirven de fuerza para las hidroeléctricas, la agricultura y ganadería, aunque este último uso esté venido a menos desde la zona de desembocadura del río Yauli hasta muchas millas río abajo. De todas maneras, el beneficio industrial propiciado por el Mantaro para nuestro Perú, es incalculable.

El Yauli

Es el afluente más importante del río Mantaro, nace en las lagunas de Pomacocha, Huallacocha, Curiguay, Yalayo, Sorao, Ruricocha, Tanacocha, Ticlio, Runtucocha, y en los nevados de Japayoc, Sullcan, Antachaire, Huayllacancha, Carhuachuco, Yantayo, Jaico y Meiggs. En su inicio se llama río Pomacocha, luego atraviesa las tierras del poblado de Yauli donde precisamente cambia de nombre hasta desembocar en el Mantaro en La Oroya.

En su recorrido de oeste a este recibe el aporte de las quebradas Sorao, Ayamachay, Cuchuro Grande, Chompe, Condorcancha, Jatuncorral, Janca, Tincocancha y Huaymanta en su margen derecha y de las quebradas de Iscopampa, Rumichaca, Yanama y Chaquipampa amen de los ríos Pumatarea y Pucará en la izquierda. Toda esta contribución hídrica le da tal caudal que mantiene a dos centrales hidroeléctricas durante todo el año, con poca fluctuación durante el estiaje.  

Su recorrido total es de 55 km, pasa por las localidades de Yauli, Morococha, Mahr Túnel, Santa Rosa de Sacco y La Oroya. A su vera y en ambas márgenes se desarrolla diversa actividad minerometalúrgica por lo que durante muchos años recibió los relaves del Rumichaca y del Túnel Kingsmill que baja aguas de la zona minera de Morococha, y cerca a La Oroya recibe descargas de las áreas urbanas de Santa Rosa de Sacco y aún de algunas zonas periféricas de La Oroya, más las aguas utilizadas en los procesos de fundición y refinación.

Como podemos colegir, el río Yauli por su unión con el Mantaro corre hacia la cuenca del Amazonas. En adición a estos dos ríos, en la vertiente occidental de la alta cordillera junina corre un pequeño río, el Yauliyacu, antiguamente conocido como Yauli y de importancia en aquellos parajes para la actividad hidroeléctrica: parte de sus aguas son llevadas por un canal artificial al Rímac y en su trayecto sirven a la central de Casapalca. Helguero dixit: “el Yáuli, (se refiere al Yauliyacu) es un pequeño tributario de aquel rio [el Rímac]. De aquí el agua es llevada como dos kilómetros por un canal, y de allí por una cañería de acero, a las ruedas hidráulicas [de la hidroeléctrica de Casapalca]”.

Entonces Junín resulta socorrido por un río caudaloso que lo recorre de norte a sur y por otro que, aunque más corto, lo atraviesa de oeste a este y se le une, viajando ambos hacia el Atlántico, sin olvidar al pequeño Yauliyacu que con el Rímac baja a la mar del Pacífico.

Luego de este somero enfoque de la parte hídrica, veamos algo más de la historia de las hidroeléctricas para así atisbar su estado actual de funcionamiento y producción. Estamos al tanto que la riqueza hídrica de los Andes Centrales fue estudiada por Antonio Raimondi ya en el siglo XIX y que luego en el XX serían Pablo Boner y Antúnez de Mayolo, quienes promoverían aprovechar estas aguas en la construcción de hidroeléctricas. En orden cronológico revisemos brevemente la historia y peculiaridades de cada una.

Las pioneras

Indudablemente las hidroeléctricas precursoras en la minería andina del centro son las que a finales de siglo XIX poseían en Casapalca, por un lado la mina de Aguas Calientes de la sociedad del señor Bentín y, por el otro, la más grande y moderna de la Negociación Minera Backus y Johnston de cuyo desarrollo minerometalúrgico pionero el ingeniero Michel Fort diría: “… Así es como, en 1889, se pusieron las primeras piedras de la metalurgia moderna en Casapalca, y cupo al suscrito formar parte del personal encargado de esta trascendental evolución en la industria minera, que más tarde había de servir de ejemplo para aprovechar este campo fecundo, con más modernas instalaciones que aún hoy continúan evolucionando, en conformidad con los adelantos indicados por la ciencia y la industria misma”.

En nuestros apuntes sobre La negociación minera de Aguas Calientes (marzo 2017) hacemos la siguiente descripción de la central de fuerza denominada La Breña:

“… Aguas Calientes tiene fuerza motriz eléctrica propia proporcionada por la Estación [hidroeléctrica] de La Breña y tal fuerza además de mover las máquinas, proporciona luz en las labores subterráneas y da potencia motriz para desaguar las interminables inundaciones de los socavones, inclusive se aprovecha para facilitar el recambio del aire en el entorno laboral interior”.

La memoria de la antigua hidroeléctrica de la negociación Backus en Casapalca se la debemos al señor Marcial Helguero, quien en sus palabras nos dice refiriéndose a los detalles: “La maquinaria del establecimiento [la mina de Casapalca] es movida por fuerza producida en dos estaciones hidro-eléctricas; una en Casapalca y la otra en Bellavista, que está a dos kilómetros más arriba de Casapalca [en realidad está cercana a Chicla, es decir más abajo de Casapalca]. La primera consta de dos generadores de a 150 kilowatts cada uno … En Bellavista hay dos generadores de 800 kilowatts cada uno, movidos por fuerza hidráulica tomada del Rímac y del Yauli [Yauliyacu], que es una pequeña tributación (sic) de aquel rio. El agua es llevada como dos kilómetros por un canal, y de allí por una cañería de acero a las ruedas hidráulicas, a donde llega con una presión de 83 metros. La fuerza eléctrica se transmite a Casapalca con un voltaje de 10.000; y de allí es transformada a 2.000 y 440 volts, para distribuirla en los distintos trabajos”.

“Estas líneas [de trasmisión] están conectadas con los conductores de fuerza de la Cerro de Pasco Mining Co; de modo que ambas Compañías pueden ayudarse mutuamente en caso de interrupción del servicio en cualquiera de los dos sistemas”. Concluye el señor Helguero: “La fuerza generada en Casapalca es producida por las aguas del Rímac y por las que salen de la mina de ‘Carlos Francisco”.

Sobre el particular Neydo Hildalgo recientemente escribe:

“… en 1918 la Cerro de Pasco Copper Corporation [en realidad fue la Cerro de Pasco Mining] había comprado la Compañía Minera Casapalca, la misma que originalmente perteneció a la compañía Backus & Johnston. Casapalca tenía construida, desde 1913, una central hidroeléctrica en la localidad de Bellavista, a 2 kilómetros de Chicla, la cual, utilizando las aguas del río Rímac y del riachuelo Yauliyaco, alcanzaba a generar 2,000 caballos de fuerza con el empleo de dos generadores Siemens–Schukert acoplados cada uno a su respectiva rueda Pelton de eje horizontal. La producción de esta planta servía a una concentradora de mineral instalada en el mismo lugar y a las minas de la compañía, ubicadas en Huarochirí”.

Más tarde la Cerro de Pasco levantaría sus propias hidroeléctricas: la central de La Oroya, que ya revisamos y sabemos data de 1914, emplazada a 12,120 psnm en el departamento de Junín genera 9 mW; la de Pachachaca, que también proporciona 9 mW, construida en Yauli La Oroya, Junín en 1917 a 13,225 psnm; la de Malpaso, levantada en 1937 en Paccha, Yauli sobre el río Mantaro, genera 54 mW y, la última, la central de Yaupi erigida en 1957 en Paucartambo, Cerro de Pasco, a 9,200 psnm, que ciertamente aprovecha las aguas del río Paucartambo para generar 113 mW.

La Oroya

En el apunte anterior revisamos la historia y funcionamiento de la hidroeléctrica de La Oroya, por lo que aquí solo la nombramos y, sí, la señalamos como la pionera de la Cerro de Pasco Mining en esta zona andina, inaugurada en 1914. Luego con la inminente llegada de la Fundición a La Oroya los americanos apremiaron ampliar su horizonte de fuerza por lo que tan pronto como en 1917 apuran el montaje de una nueva central, asistamos entonces al arribo de la hidroeléctrica de Pachachaca.

Pachachaca

La hidroeléctrica de Pachachaca tiene una historia afín con la central de La Oroya de la que es coetánea. Se levanta a una altitud de 13,226 psnm en el distrito de Yauli provincia de Yauli-Oroya en Junín muy cercana a la fundición de La Oroya. La Cerro de Pasco Mining, representada por el señor W. Hamilton, encargó esta tarea a F. G. Baum & Company de California y, por tanto, era previsible que, igual, Frank Baum recomendase al ingeniero Albert L. Wilcox para la ejecución de la obra y en efecto así sería. El ingeniero Wilcox es quien primero acomete el desarrollo del proyecto y la edificación de este nuevo ingenio, acompañado por su adjunto de siempre Mr. Prochazka y éxito tuvieron ya que desde 1917 produce 9 mW.

Luego el ingeniero Albert Wilcox sería contratado por la Cerro de Pasco como superintendente general de Fuerza y pronto sustituido por el ingeniero Pyster, es más, en septiembre de 1919 fue designado en tal cargo Alban Whitford Mann, graduado en Illinois, USA y es bajo su gestión que concluye la segunda etapa de la central de Pachachaca.

De los principales rasgos de esta hidroeléctrica refiramos que su construcción requirió cimentar un dique ex profeso denominado represa de Pomacocha, esta presa almacena aguas estacionales y las mantiene durante la estación seca gracias al agua adicional abastecida por un canal que va desde las lagunas de Huallacocha Alta y de Huallacocha Baja, de la represa de Pomacocha el agua va a dos depósitos intermedios llamados Taza Nueva y Taza Vieja, luego con un arcaduz es canalizada hacia la zona de generación. Punto importante es mencionar que el agua entregada a esta central proviene directamente de las lagunas de Huscacocha y de la represa de Pomococha, lo que a postre determina mayor duración de sus turbinas respecto a la de La Oroya, aunque ambas tuviesen rodetes Pelton de bronce.

Ahora en 1930, el rendimiento de la hidroeléctrica es de 14 mW, pero se ha previsto ampliarla con un cuarto generador ya que al presente la estación productora está integrada solo por tres generadores de 4,500 kV movidos por ruedas hidráulicas similares a la de La Oroya y dos turbinas tipo Pelton de eje horizontal por cada grupo. Al final se daría la paradoja que esta central sería la cabeza del sistema, absorbiendo a la primigenia central de La Oroya.

Aquí un aparte, a lo largo de los años las hidroeléctricas de La Oroya y Pachachaca no presentaron grandes problemas de funcionamiento, salvo el desgaste periódico de las turbinas por la calidad de agua que la central de La Oroya recibe del río Yauli que siempre presenta porcentajes altos de contaminación por sólidos y relaves mineros. Sin embargo, los ejecutivos de la Superintendencia de Fuerza supieron mantener la mayoría de los equipos originales en buen estado de funcionamiento por el arduo trabajo de mantenimiento desarrollado en décadas. Es justo mencionar que hasta hoy, las centrales mantienen sus equipos originales lo que habla de las bondades de su construcción y cuidado.

Para potenciar la producción en Pachachaca la empalmaron con la de La Oroya y ambas conformaron un germinal sistema de interconexión para proveer fuerza a las minas de Morococha, Cerro de Pasco y Goyllarisquizga, y por supuesto a la fundición de Tinyahuarco que, como vimos, luego sería trasladada a La Oroya para servir de base a la nueva fundición oroina que ya está plenamente establecida y lo mejor, ¡es exitosa!

Hoy el gerente general de la Cerro de Pasco Mining es Mr. Stuart L. Rawlings y bajo su administración de 1922 a 1936, la Compañía prepara su segunda expansión eléctrica. 

Malpaso

La segunda expansión eléctrica de la Cerro se inicia con el levantamiento de la hidroeléctrica Malpaso concluida en 1937. Situada sobre el río Mantaro en Paccha, Yauli a 12,697 psnm inicialmente genera 30 mW.

En su planeamiento y diseño aún se puede encontrar las huellas de la Baum & Company de California y del ingeniero Albert L. Wilcox en lo referido a su construcción. Precisamente es el ingeniero Wilcox, ya establecido plenamente en La Oroya, quien desarrolla el proyecto y construye esta central.

El proyecto de Wilcox indica su instalación cerca al embalse Malpaso sobre el río Mantaro y de allí su nombre. La presa de Malpaso retiene y reserva agua del Mantaro, lo que previene la contingencia de aumentar o disminuir rápidamente la capacidad de generación en función de la solicitud y demanda de las operaciones de la compañía. Con esta nueva central se perseguía aumentar el potencial energético entregado a la fundición para elevar el nivel de concentración y rescate de los minerales que se volatilizaban en los humos. En su construcción laboraron casi 2,000 trabajadores procedentes de las minas de la Cerro y de las comunidades aledañas y la modalidad de trabajo fue semejante a la de las minas, inclusive las herramientas fueron similares: lampas, picos, carretillas, algunas perforadoras y dinamita.

Pero, siempre hay un pero, la hidroeléctrica Malpaso alcanzaría renombre internacional por un luctuoso suceso acaecido durante el inicio de su construcción. Ciertamente durante los años de la barbarie al decir de Thorndike, sucedió que determinado reclamo laboral desencadenó una balacera entre la policía y los trabajadores, cuyo resultado fue 23 obreros peruanos y dos empleados extranjeros muertos más 27 heridos, era noviembre de 1930. Los heridos fueron hospitalizados, tratados y curados en el Hospital de Chulec de la Cerro. Mas desde entonces “la masacre de Malpaso” sería el baldón que aparecería cuando alguien se refería a Malpaso, injusto, ¿verdad?    

Jorge del Prado en Los mineros de la Sierra central y la masacre de Malpaso describe así los sucesos. “Cuando los trabajadores llegaban al puente de Mal Paso (sic) en marcha a la Oroya fueron atacados a balazos por la policía cuya descarga de fusilería detuvo su marcha. Sin darles tiempo a retroceder dos nuevas descargas abatieron la bandera peruana y a los primeros manifestantes… [el resultado] 25 muertos, 2 de ellos americanos, y decenas de heridos…”

Llaupi

Llaupi es un centro poblado que pertenece al distrito de Paucartambo en la provincia y región de Pasco a 9,200 psnm de clima tropical cálido y húmedo, por su ubicación en la selva alta o rupa rupa su relieve es accidentado, no obstante, cuenta con grandes riquezas naturales y la mayoría de sus pobladores se dedica a la agricultura y ganadería. Su nombre proviene de Llaupus que en la lengua nativa Amuysha nombra a un árbol natural de la región de hojas cortas de color verde oscuro, de madera aceitosa y muy bien adaptado a las inclemencias andinas que soporta.

Yaupi

Siguiendo la onomatopeya de Llaupi los americanos cambiaron la difícil, para ellos, fonética de la Ll por su más amigable Y, y denominaron Yaupi a la central localizada al costado del pequeño poblado y así fue conocida luego por los peruanos. La hidroeléctrica de Yaupi, y la del Mantaro, se cuentan en el contexto de las centrales modernas. La del Mantaro se propone ya en 1945 luego de intensa exploración por don Santiago Antúnez de Mayolo.

Pero prosigamos con las centrales ligadas directamente a la minería del centro del Perú, cronológicamente la de Yaupi es el primer ingenio hidroeléctrico de gran capacidad de generación construido por la Cerro de Pasco se ubica a 9,200 psnm. Para operar intercepta parte de las aguas del río Paucartambo y capta además recursos provenientes del reservorio Yuncán. El agua es conducida hasta la cámara de válvulas abasteciendo cinco unidades de generación en la casa de máquinas. Detallamos que los reservorios Yuncán ubicados sobre la vertiente oriental de los Andes en la región Pasco a 340 kilómetros al noroeste de la cuidad de Lima, son necesarios para la regulación diaria de generación eléctrica.

Los trabajadores de Yaupi al igual que los de las otras hidroeléctricas y a la usanza de cualquiera de las minas de la Cerro de Pasco, tienen todas las facilidades sociales desde vivienda decorosa a escuela de grado primario y una posta sanitaria, amén de servicios de asistencia social, un sistema de abasto y centros de esparcimiento.

Aquí un paréntesis: originalmente la Yaupi contaba con una zona de “recuperación” para los gringos de las operaciones mineras de la Cerro de Pasco. Había allí, un bungalow house con servicio de hotelería y piscina siempre disponible. Los americanos acudían a veranear con sus familias previa reserva. Este servicio que después heredó Centromin estuvo activo hasta la década de los 80’s cuando fue atacado por el terrorismo y tuvo que cerrar.

Por último, en la zona de Paucartambo también habría de levantarse una central hidroeléctrica en Yuncán para aprovechar las aguas de los ríos Paucartambo y Huachón previéndose una potencia efectiva de 137 mW, pero estos, amigos, ya son eventos actuales.

Hasta aquí el recuento de las centrales hidroeléctricas del centro del Perú que han sido la base para el desarrollo y florecimiento de la minería desde antes del inicio del siglo XX y que hoy, bajo otras circunstancias, claro, continúan activas generando progreso a nuestra patria.

Este escrito concluye la revisión del aspecto energético en la minería del centro. Ahora vayamos al encuentro de otras actividades ligadas a ella, que igual han dejado huella en esta querida zona central del Perú. Aquí os espero.

¡Agur minero amigo!

 Referencias

1. Helguero y Paz Soldán M. 1917. Viajando por la República. Imprenta La Moderna. Lima.

2. Neydo Hidalgo. Statkraft Perú. 2016. Central Hidroeléctrica La Oroya. Cien años generando historia. Disponible en: https://www.statkraft.com.pe/globalassets/7-statkraft-peru/06-media/pdf-factsheets/libro-la-oroya--bajas.pdf

3. Centromin Perú. Libro Blanco. 2006. Resumen ejecutivo. Disponible en: http://icsidfiles.worldbank.org/icsid/ICSIDBLOBS/OnlineAwards/C3004/C-006_Sp.pdf

4. PCM. Perú. 2016. El primer crecimiento industrial y la construcción de la CHE La Oroya (1903-1914). Disponible en: http://sdot.pcm.gob.pe/wp-content/uploads/2016/06/yauli.pdf

Ilustraciones

1. Poblado de LLaupi. Departamentos del Perú. Disponible en: https://www.deperu.com/centros-poblados/llaupi-67771

2. Piscina Yaupi. Pat Dowd. 2012. Cerro Youth Blog. Disponible en: http://cerroyouthgroup.blogspot.com/2012/03/

3. 4. CH Pachachaca y Malpaso. Neydo Hidalgo. Central Hidroeléctrica La Oroya. Disponible en: https://www.statkraft.com.pe/globalassets/7-statkraft-peru/06-media/pdf-factsheets/libro-la-oroya--bajas.pdf

5. Represa Yuncan II. Blog spot Paucartambo. Disponible en: http://pascopaucartambo.blogspot.com/2011/01/hidroelectrica-de-yuncan.html

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